La radio no ha muerto la radio está vivita y coleando. Solo falta gente con ímpetu, fuerza y amor por lo que está haciendo para que siga vigente. Eso dice el reconocido locutor, Rafael Granja Bonilla. Su proyecto de ser el número uno en la Sierra y en la Costa lo logró. Además, tiene oyentes fieles en la Amazonía, para lograr esto necesitó años de constancia y trabajo.
Lidera la sintonía en las principales ciudades del país. Labora en Radio Canela, de Guayaquil, y en Estéreo Zaracay, en Santo Domingo de los Tsachilas. Al inicio fue muy difícil abrirse campo con un programa educativo en la radio, nadie creía que iba a dar resultado. Tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para que la gente le dé la oportunidad.
