Voluntarios cosen máscaras en Deinze, Bélgica. Foto cortesía de Ferm.
Llevar máscara supone un auténtico desafío para las personas sordas o con problemas auditivos, ya que no pueden leer los labios o ver la expresión facial de la persona con la que están hablando. Unos voluntarios en Bélgica han encontrado la solución al problema, mascarillas transparentes. Wendy Schellemans, una asistente de educación en el Instituto Real Woluwe de Bruselas, una escuela de educación especial con varios alumnos sordos decidió elaborar máscaras transparentes para sus estudiantes.
